Reflexiones Bioéticas y del Bienestar Animal
en el
Manejo de Fauna
Implicaciones prácticas
Néstor Alberto Calderón Maldonado
Médico Veterinario – Dipl., Esp., MSc*
ncalderon@lasalle.edu.co
©2005
“Es obligación
moral y ética del Médico Veterinario,
Médico
Veterinario Zootecnista y Zootecnista
en su
ejercicio profesional, promover y actuar
prioritariamente en función del manejo racional
de los
factores ambientales, la aplicación estricta
de su
legislación, la defensa de las poblaciones
animales
silvestres y la conservación de los
ecosistemas
animales.”
Cap. 6 – Art. 50 - Ley 576 de 2000
República de Colombia
El siguiente es un resumen de la conferencia presentada en el
primer Congreso Internacional de Medicina y Aprovechamiento de Fauna
Silvestre Neotropical que organiza la Facultad de Medicina Veterinaria
y de Zootecnia de la Universidad Nacional de Colombia entre el 25 y 27
de agosto de 2005.
Toma como punto de partida la pregunta sobre el sentido ético del
“aprovechamiento” y la “conservación” de la fauna; de revisar
conceptos como estatus moral de los animales silvestres (derechos y
protección), manejo etológico y bienestar animal, macrobioética y
salud pública.
Pretende ofrecer un espacio de reflexión crítica y discusión
argumentada sobre estos conceptos fundamentales para el ejercicio de
las profesiones y su relación con la fauna neotropical.

“De
la responsabilidad de los profesionales de las
ciencias animales en la protección de
los recursos
naturales, la biodiversidad y la
bioética”
Cap. 6 - Ley 576 de 2000
República de Colombia
Unificando conceptos:
Empezaremos reflexionando sobre el sentido filosófico de nuestro
quehacer, del estilo de relación que establecemos con la fauna
silvestre y de la percepción que del animal silvestre tenemos; es
decir, cómo lo vemos?
-
Como “ente” biológico, miembro de una especie y parte de
un ecosistema?
-
Como paciente?
-
Como recurso natural potencialmente productivo -
promisorio?
-
Como ejemplar de colección?
-
Como espécimen, objeto de estudio e investigación?
-
Como ser sensible?
-
Como sujeto de derechos?
-
Como parte del inventario de la biodiversidad nacional?
Por suerte nuestra respuesta o las respuestas posibles no estarían
condicionadas a una sola dimensión, de hecho en el Art. 48; Cap. 6 de
la Ley 576 de 2000 (Ante
la evidente crisis generada a la diversidad biológica en nuestro
planeta, se considera responsabilidad inaplazable e inherente al
ejercicio de estas profesiones, propender, impulsar y apoyar, todos
los programas encaminados a la protección del patrimonio pecuario
nacional, de los recursos naturales, de la biodiversidad, de la fauna
silvestre y del medio ambiente dentro de un manejo técnico y racional)
se nos invita a la protección dentro de una manejo técnico y racional;
y es precisamente en este marco filosófico que enfrentamos un dilema
ético como profesionales: es posible aprovechar y proteger al mismo
tiempo? Es posible una manejo racional y técnico de especies no
domésticas que respete su bienestar?
|
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| Caza de ballenas |
Osos en un zoológico |
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| Comercio de Tortugas
|
Granjas de Osos |
Fuentes:
Concepts in Animal Welfare; WSPA & Bristol University
–
2000
“Es esencial que exista una
distinción clara entre hombres y animales, para poder doblegarlos a
nuestra voluntad , conseguir que trabajen para nosotros, llevarlos
puestos, comerlos, sin ningún sentimiento inquietante de culpa o de
pena.
Con nuestras conciencias
tranquilas podemos extinguir especies enteras en nombre de un
beneficio imaginado a corto plazo, o incluso por simple descuido. Su
perdida tiene poca importancia: estos seres, podemos decir, no son
como nosotros.”
Sagan, C & Druyan, A. SOMBRAS DE
ANTEPASADOS OLVIDADOS.
Planeta Colombiana Editorial S.A. 3ª ed;
Colombia 1995
Estas preguntas que invitan a la reflexión, nos permiten crear
espacios de discusión para que los argumentos de respuesta no sean
solamente técnicos y racionales, necesitamos abrir espacios también
válidos a la sensibilidad y al respeto no solo de la diversidad
biológica sino de la cultural, de los saberes, de las creencias y de
las tradiciones.
No ya en un espacio “microbioético” de la relación del profesional con
su paciente animal, sino más bien una discusión “macrobioética” en la
que el respeto por saberes y culturas tradicionales, nos permita
cuestionar imaginarios y costumbres de manejo que continúan
“cosificando” a las especies no humanas y que desconocen por completo
sus necesidades, lo que termina afectando seriamente su bienestar.
En este sentido cabe la pregunta sobre las necesidades de los animales
y la razón del por qué es importante hablar de esto a nivel ético,
técnico y racional?
Y es importante entre otras cosas, por que trae a la arena de la
discusión argumentada el “estatus moral de los animales silvestres”,
donde encontraremos diversas posiciones, como por ejemplo:
a.-
no tenemos ninguna obligación moral para con ellos, son simples
organismos que se encuentran allí para nuestro aprovechamiento.
Podemos cazarlos, capturarlos, domesticarlos, criarlos, consumirlos,
comercializarlos y traficarlos sin ningún conflicto de valor.
b.-
su valor moral es operativo, es decir, nuestras obligaciones morales
para con ellos están relacionadas con el valor que para una comunidad
o ecosistema determinado representan; no hago o dejo de hacer por
ellos sino por lo que puedan significar o valer para las personas, y
c.-
reconocemos un valor intrínseco en ellos, el ser poseedores de
una vida los convierte en seres sensibles capaces de sensaciones y
emociones, lo que nos obliga a ciertas responsabilidades morales.
En este momento de la reflexión filosófica surge una aspecto de vital
importancia en la toma de decisiones; la idea de “el conflicto de
intereses”: se refiere a la pregunta; ¿que esta primero: la
satisfacción de las necesidades humanas (comida, trabajo, fuente de
ingresos) o el bienestar y la “conservación” de especies animales
silvestres? Y es precisamente en este contexto filosófico en el que
se generan posiciones radicales que no aportan nada a la solución de
las situaciones problema que finalmente no beneficiaran ni a las
comunidades humanas ni al ecosistema.
Por que no siempre, las especies humanas y no humanas se encuentran
compitiendo en el ecosistema en el que viven por recursos o por
espacio; más bien, todas las especies se encuentran interconectadas en
relaciones que benefician o perjudican a todos los integrantes de esta
frágil trama de la vida.
Es por esto que el hablar de bienestar animal es tan relevante
como hablar del bienestar de todo el ambiente y de los seres vivos
que en el habitan; en su sentido práctico el Consejo de Bienestar de
Animales de Granja de Gran Bretaña (FAWC - Farm Animal Welfare
Council) implemento hace varias décadas algunas estrategias de
valoración del bienestar conocidas como “las cinco libertades”.
Las cuales pueden ser utilizadas como indicadores de bienestar al
momento de valorar la condición de vida y el estado de un animal, en
especial si se encuentra en cautiverio
(adaptación Calderón, N. 2005):
- Libre de hambre, sed y malnutrición: los animales deben
contar con acceso al agua y una dieta para mantener la salud y energía
(bienestar nutricional); es necesario conocer sobre la conducta
trófica o alimentaria de los animales a nuestro cuidado; además de
evaluar dónde se almacena el alimento y cómo se administra: cantidad
de ración, componentes, horario y método.
- Libre de incomodidad o disconfort: evitando el estrés
ambiental, ofreciendo un entorno apropiado, facilitando suficiente
espacio (complejidad) e instalaciones adecuadas que promuevan o
faciliten el enriquecimiento ambiental; para esto será muy importante
conocer sobre el comportamiento territorial, la conducta espacial y
la forma como el animal administra sus espacios y su tiempo. Mas que
el espacio en sí, lo que tendremos que evaluar es la complejidad del
mismo y la oportunidad que el animal tiene de utilizarlo
biológicamente. Indudablemente poder identificar aquellos factores de
estrés ambiental como extremos de temperatura, sonidos de especies
competidoras y/o predadoras y el ruido (contaminación auditiva), los
olores (conocimiento y modulación de las feromonas, en especial las de
alarma y en general todas las señales que involucren el canal químico
de comunicación), la competencia descontrolada entre los animales del
encierro, el confinamiento prolongado, la falta de actividad física y
social, etc.
- Libre del dolor, heridas, lesiones y de la enfermedad:
previniéndolas o evitándolas, diagnosticándolas oportunamente y
tratándolas de forma rápida. Garantizando el “buen estado”, entendido
como la condición del animal que refleja una buena salud y armonía
entre él y su medio.
Además identificando e interpretando el comportamiento resultante del
dolor (propio de cada especie), como: posturas antiálgicas,
inactividad, inquietud, irritabilidad, posturas rígidas, vocalización
anormal, hiporexia y anorexia, lamido y mordeduras autoinflinjidas
(generalmente asociada al área afectada), etc.
- Libre de miedo, angustia y ansiedad: evitando condiciones que
faciliten el sufrimiento mental del animal o estrés mental. Evaluando
sus actitudes como: hipervigilancia, hiperactividad, aislamiento,
irritabilidad, estereotipias, comportamientos “obsesivos compulsivos”,
tics, actitudes de temerosidad y nerviosismo frente a la interacción
con el manejador o con los otros animales del encierro. Identificación
y diagnostico de síntomas psicosomáticos: especialmente dermatológicos
y digestivos.
“Se
necesita de un grado elevado de juicio clínico y etológico para la
evaluación cualitativa del sufrimiento animal; ya que la evidencia de
sufrimiento clínico es tan variable y amplia que su evaluación
requiere de una vasta experiencia clínica”.
Adaptado de Fraser, A. 1991
En afecciones asociadas con dolor y angustia, ciertas manifestaciones
del comportamiento son evidencia inequívoca de sufrimiento; entre las
características de sufrimiento clínico se cuentan: signos vitales
anormales, cambios físicos y del comportamiento especialmente las
estereotipias, las conductas desplazadas o sustitutivas como las
compulsiones; cuadros de fobias, agresividad por dolor alteraciones
del humor (distimias, alteraciones bipolares).
- Libre para expresar sus pautas de comportamiento natural:
relacionado con el concepto “Telos” propuesto por Rollin en
1993; cuyo planteamiento de bienestar no es solamente el control de
dolor y el sufrimiento, también presupone la realización de la
naturaleza del animal como un aspecto fundamental; dicho de otra
forma, la mayoría de las especies poseen una naturalidad dada
por su genoma (constitución genética heredada) y que expresada en su
fenotipo (comportamiento) define esta naturaleza.
En este sentido y si deseamos que esta naturaleza pueda ser expresada,
existe la obligación de ofrecer a los animales a nuestro cuidado:
estímulos sensoriales y sociales, así como condiciones ambientales que
permitan una expresión adecuada de sus patrones de acción modal
(pautas motoras fijas) y de la interacción con el entorno y con otros
seres vivos; desarrollar estrategias de manejo que se adecuen a sus
canales de comunicación (permitiendo experiencias comunicacionales
seguras) y ofrecer señales coherentes de comunicación interespecífica
(humano -animal) cuando sea necesario . El objetivo final será
favorecer su constancia comportamental y estabilidad emocional,
ofreciéndole un ambiente adecuado (espacio y complejidad),
desarrollando procesos de socialización acorde a su especie y nivel de
desarrollo. Modulando instintos y reforzando aprendizajes sociales.
En conclusión lo que buscamos es promover
el “buen estado” y evitar o reducir el “sufrimiento
innecesario” mediante buenas prácticas
Clínico-sanitarias, Zootécnicas y de
bienestar animal.

Proposiciones
finales:
“La carencia de
leyes, así como la desidia a la hora de aplicarlas
provoca numerosas
cuestiones éticas con las que el veterinario
se debe enfrentar,
especialmente en lo referente a salud pública,
bienestar animal y
conservación de la naturaleza ”
Adaptado de
Ética y Legislación
de Sánchez-Migallón y Perpiñan
en
Aguilar, R;
Hernández-Divers, S. y Hernández-Divers, S.
Atlas de Medicina,
Terapéutica y Patología de Animales Exóticos.
Inter.-médica
Editorial; Buenos Aires, 2005
Si aceptamos que la medicina veterinaria es
la medicina de la relación humano –
animal – ambiente nuestras responsabilidades adquieren una
dimensión ética, social y pública más allá que la legal; entendiendo
que todo ejercicio profesional en las ciencias animales (MV, MVZ y Z)
puede generar responsabilidades civiles, penales, administrativas y
ético – disciplinarias.
En este contexto: “el reconocimiento que los animales silvestres
pueden ser portadores de enfermedades transmisibles a los humanos de
importancia en salud pública, que la existencia del trafico y
comercio ilegal de fauna es un “crimen atroz contra la vida” y que
gran parte de la legislación existente nacional e internacionalmente
nos invita a un compromiso real con la conservación de la
biodiversidad. Los profesionales de las ciencias animales debemos
asumir no solo una postura ética argumentada, sino especialmente una
postura práctica y operativa que permita resolver situaciones de
conflicto en esta área.
©2005 nacmvb
Referencia Bibliográficas:
- Aguilar, R; Hernández-Divers, S. y Hernández-Divers, S. ATLAS DE
MEDICINA, TERAPEUTICA Y PATOLOGÍA DE ANIMALES EXOTICOS. Inter.-médica
Editorial; Buenos Aires, 2005
- Calderón, N. ETOLOGIA Y BIENESTAR ANIMAL en Medicina Veterinaria y
Zootecnia en Colombia de la Fundación EDIVEZ; Bogotá, 2002
- Escobar, J; Sarmiento, Y; Carmona, J y otros. MACROBIOETICA.
Colección Pedagogía y Bioética, Universidad a Distancia, Programa de
Bioética, Facultad de Educación, Universidad El Bosque, Bogotá, 1999.
- Ley 073 de 1985; COMVEZCOL - República de Colombia
- Decreto 1122 de 1988; COMVEZCOL - República de Colombia
- Decreto 1279 de 1994; COMVEZCOL - República de Colombia
- Ley 576 de 2000; COMVEZCOL - República de Colombia
- Memorias; Seminario Taller LA RESPONSABILIDAD LEGAL FRENTE AL
EJERCICIO PROFESIONAL DE LA MVZ, MV y Z –
Ley 576 de 2000. COMVEZCOL - República de Colombia
Página de Internet:
http://nestorcalderon.conciencianimal.org/nestorcalderon/Ensayo.htm
Lecturas sugeridas:
- Ley 99 de 1983; Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y
de Protección al Medio Ambiente
- Decreto 1608 de 1978; Obligaciones y prohibiciones generales en
relación con la fauna silvestre, regímenes de sanciones
- Decreto 309 de 2000 (febrero 25); por el cuál se reglamenta la
investigación científica sobre la diversidad biológica
- CITES** Convención sobre el Comercio Internacional de Especies
Amenazadas de Fauna y Flora
Libros:
-
Campos, C; Ulloa, A y Rubio, H. (comp.) MANEJO DE FAUNA
CON COMUNIDADES RURALES. Fundación Natura; Organización Regional
Indígena Embera -Wounan, OREWA; Unidad Administrativa Especial del
Sistema de Parques Naturales Nacionales, Ministerio del Medio
Ambiente; Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación,
la Ciencia y la Cultura, OEI; Instituto Colombiana de Antropología e
Historia, ICANH; Bogotá, 2001
-
González, L. ETICA ECOLÓGICA PARA AMERICA LATINA.
Editorial El Buho; Bogotá, 1993
-
Macías, L. INTRODUCCIÓN AL DERECHO AMBIENTAL. Legis
Editores S.A. Colombia, 1998
-
Maldonado, J y otros. BIOÉTICA Y MEDIO AMBIENTE.
Colección Bios y Ethos; Ediciones El Bosque; Bogotá, 2000
-
Nassar-Montoya, F y Crane, R (ed.) ACTITUDES HACIA LA
FAUNA EN LATINOAMÉRICA. Humane Society International; Humane Society
Press, Centro de Primatología Araguatos
-
Ramírez, S. EL HOMBRE Y EL ANIMAL. Procuraduría General
de la Nación; Instituto de Estudios del Ministerio Público; Bogotá,
2001
-
Singer, P. LIBERACIÓN ANIMAL. Segunda edición, Editorial
Trotta; Valladolid, 1999
-
Sosa, N. ÉTICA ECOLÓGICA. Libertarias/Prodhuif S.A.
Madrid, 1990
-
Tannenbaum, J. VETERINARY ETHICS.
Second Edition, Mosby-Year Book, Inc. St. Louis, Missouri, 1995
-
Ulloa, A. (ed.) ROSTROS CULTURALES DE LA FAUNA.
Instituto Colombiana de Antropología e Historia, ICANH y Fundación
Natura con el apoyo de la Fundación MacArthur; Colombia, 2002