Médico Veterinario Especialista
Etología,Bioetica y Bienestar Animal
Asesor Editorial Revista Mascotas Felices
¿Consulta Psicológica
para Nuestras Mascotas?
Existe una nueva especialidad de la Medicina Veterinaria
que se encarga de la prevención, diagnóstico y tratamiento de los
problemas de comportamiento de nuestras mascotas; se llama
etología clínica veterinaria o zoopsiquiatría.
Esta medicina del comportamiento tiene sus propios
métodos para diagnosticar y tratar a los animales con conductas
anormales y ayudar a sus propietarios, con el fin de mejorar la relación
con las personas y evitar el sufrimiento del paciente animal o su
potencial sacrificio.
Precisamente y con el fin de evitar animales abandonado o
sacrificados (eutanasia) es recomendable realizar una consulta pre
selección que consiste en visitar al médico veterinario
especialista antes de adquirir una mascota, sea esta comprada, adoptada
o regalada.
Con esta consulta pre selección buscaremos encontrar la
mascota (perro o gato) ideal para la familia adecuada; tendremos en
cuenta la raza, el sexo, la edad y realizaremos la compra o adopción en
un lugar recomendado y serio; evitando a toda costa hacerlo en la calle.
Cómo es una consulta de Etología Clínica ?
Se realiza en el consultorio
médico con el animal presente, su familia o persona responsable; se
desarrolla mediante una entrevista que puede durar hasta una hora y se
diligencia una historia clínica comportamental; posteriormente se
realiza una exploración física del animal y si es necesario se toman
muestras para el laboratorio clínico.
Durante todo el procedimiento se observa la conducta
del animal y las interacciones que manifiesta con sus propietarios,
con el médico veterinario, con el personal auxiliar y con el entorno
(sala de espera, consultorio, mesa de examen, etc). De igual manera se
evalúa su estabilidad emocional, su reactividad y su constancia
comportamental.
En muchas ocasiones el animal manifestará la conducta
indeseable o anormal, pero en otras por el cambio de ambiente su
comportamiento se modificará no presentando la conducta que motivó la
consulta. Es por esta razón que es muy importante realizar un control
domiciliario para observar al animal en su habitat normal; esto
incluye el espacio intra domiciliario: lugar donde duerme, donde
está la mayor parte del tiempo, lugares de la casa a los que tiene
acceso; peri domiciliario: exterior cercano de la casa, zonas
comunales del edificio o conjunto; aquí podemos incluir el carro del
propietario que sería una extensión móvil del territorio y extra
domiciliario: que serían las zonas que el animal recorre fuera de su
casa , por ejemplo el parque, las zonas verdes o rutas recorridas por el
propietario cuando saca a pasear a su mascota.
El objetivo de estas evaluaciones es llegar a un
diagnóstico, lo que incluye el descartar una causa orgánica (alteración
neuroanatómica, neuroquímica, sensorial, endocrina o enfermedad) de una
causa psicológica o ambiental.
Una vez realizado el diagnóstico comportamental, se
inicia un plan de tratamiento que incluye entre otras cosas:
a.
modificar el ambiente
b.
modificar el manejo
c.
modificar la conducta
d.
medicación
e.
cirugía (cuando es indicada)
Veamos en que consiste cada una de ellas:
- al modificar el ambiente estamos asegurando que
no hayan factores del entorno del animal que favorezcan o perpetúen el
problema; por ejemplo: espacio reducido, materiales utilizados para las
jaulas o encierros del animal; materiales, tipo de cama y ubicación;
material y ubicación de los comederos; factores climáticos extremos
(calor, frío, humedad, viento) que pueden provocar estrés ambiental;
sitio o lugar designado para eliminar (excretas – orinar y defecar). Se
recomienda dibujar un mapa de la vivienda con el territorio y las zonas
de actividad utilizadas por el animal, definiendo en que sitio se
presenta el problema con el objetivo de redefinir los espacios y las
zonas de actividad que favorezcan un mayor control por parte de la
familia y cuando es necesario disminuir riesgos.
- al modificar el manejo estamos mejorando la
relación entre el animal y las personas; se busca incrementar el control
por parte de la familia y el autocontrol por parte del animal. De la
misma manera se redefinirá el orden social (jerarquización) de los
animales en el hogar, esto es muy importante para los perros.
- al modificar la conducta nos estamos refiriendo
al aprendizaje, al entrenamiento, educación y socialización o
resocialización que debe recibir el animal para cambiar hábitos o
adquirir nuevos.
- el tratamiento médico mediante el uso de
medicamentos farmacológicos (psicofarmacos), no farmacológicos (fitoterápicos,
homeopáticos o esencias florales), las hormonas y las feromonas
- la cirugía más conocida por las personas es la
castración; sin embargo, solo debe realizarse bajo prescripción médica
y es útil solo en aquellos casos en que la conducta es modulada por
hormonas sexuales.
Una vez iniciado el plan terapéutico se programa el
primer control que podrá ser a las tres semanas o más pronto si la
situación lo amerita; el uso de medicamentos como mínimo requerirán de 2
a 3 meses, pudiéndose extender a los seis meses si el medicamento lo
permite.
Es importante recordar que para lograr la mejoría de
nuestra mascota nos tendremos que comprometer a ser buenos
observadores y “escuchar” a nuestro animal, de igual manera
necesitaremos de grandes dosis de paciencia y constancia.
Insistiendo en que uno solo de los elementos mencionados en la terapia
no es suficiente para lograr nuestro objetivo; es por esto que lo
recomendable será integrarlos todos: el manejo, el ambiente, el
entrenamiento (aprendizaje) y los
medicamentos.
© Néstor
Alberto Calderón Maldonado