Introducción
Al hablar de
etología nos referimos al estudio biológico del comportamiento de los
animales y al hablar de manejo animal nos referimos a la aplicación de
estos conocimientos biológicos para lograr la mejor manera de
aproximarnos, sujetar y manipular a los animales.
La importancia
de estos dos temas en la protección de los animales radica en que una
de las mejores expresiones del bienestar animal es la de permitir que
los animales a nuestro cuidado puedan expresar sus pautas normales de
conducta. Lo que es posible cuando conocemos sus necesidades
biológicas, psicológicas (emocionales) y etológicas
(comportamentales); y cuando desarrollamos ambientes adecuados
(enriquecidos) con rutinas de aseo y alimentación acordes a los
requerimientos humanos y animales.
Etología
Definida como
el estudio biológico de la conducta de los animales, se encuentra
incluida dentro de las ciencias del comportamiento animal, entre las
cuales tenemos a la psicología animal, la sociobiología y la
psicología comparada. Las cuáles han estudiado diversos aspectos de la
conducta animal a través de su historia; por ejemplo: el aprendizaje
en los animales, la mente y el pensamiento en los animales, la
conducta social en el hombre y los animales, el instinto y la herencia
de la conducta, entre otros.
Lo que nos
puede ofrecer la etología en la protección y el cuidado de los
animales, además del conocimiento psicobiológico de las especies; es
el poder adaptar muchas de sus técnicas y estrategias para el estudio
y observación de los animales en nuestros ámbitos de trabajo. De
hacerlo podríamos lograr una mejor interpretación de sus señales y por
supuesto una mejor comunicación; desarrollaríamos nuestras habilidades
para identificar o diagnosticar los indicadores de estrés y bienestar
animal (cinco libertades) en resguardos, refugios, encierros o
lugares de paso.
Ya que uno de
los principales problemas en nuestra interacción con los animales, es
la tendencia a humanizarlos (antropomorfizarlos) y explicar sus
conductas bajo nuestra mirada histórica, social, moral o emocional, y
no bajo parámetros objetivos que podamos contrastar con la mirada de
otro (por ejemplo su vida sexual y reproductiva). Una de las mejores
herramientas que nos permite hacer objetiva esta observación (análisis
e interpretación) de los comportamientos animales, es precisamente la
Etología.
Manejo
Etológico
A la forma
práctica de aplicar estos conocimientos se le ha denominado manejo
etológico, entendido como la mejor de manera de acercarnos, sujetar y
manipular a los animales, logrando una mínima inmovilización
efectiva.
El cual podría
ser aplicable a la captura, sujeción, transporte, cuidado y
tratamiento (curación) de los animales.
En nuestro caso
dado que debemos enfrentar diferentes situaciones con diferentes
especies animales serán necesarias ciertas recomendaciones:
·
Conocimientos básicos de etología y psicología
·
Conocimientos básicos de anatomía y fisiología
·
Evaluación y análisis crítico de cada situación
·
Seguridad, destreza y experiencia
Una de las
principales razones para establecer un programa de manejo etológico en
los centros de recolección, acopio o paso de animales; es por que
mediante estas técnicas no solo disminuiremos el estrés en los
animales sino que promoveremos una imagen social de profesionalismo y
ética hacia toda forma de vida, incluida la humana.
Simultáneamente
implementaremos de manera simple y práctica la filosofía del bienestar
animal (las cinco libertades) y el enriquecimiento ambiental:
Ø
Satisfaciendo necesidades nutricionales, liberando a los
animales de hambre, sed y desnutrición
Ø
Satisfaciendo necesidades de abrigo, para que estén
libres de “disconfort” y / o estrés ambiental
Ø
Satisfaciendo necesidades físicas, para que estén libres
de lesiones, dolor y enfermedad
Ø
Satisfaciendo necesidades emocionales, para que estén
libres de miedo, angustia y sufrimiento
Ø
Satisfaciendo necesidades etológicas para que puedan
expresar libremente sus pautas normales de conducta
De esta manera
podremos garantizar unas condiciones mínimas de bienestar en los
lugares donde tengamos que confinar o mantener animales por períodos
de tiempo.
Finalmente un
elemento que se sale de las habilidades del manejador, cuidador o
responsable de los animales; es el elemento físico ambiental, son las
instalaciones, los equipos y la infraestructura (diseño y
construcción).
Es aquí donde
el concepto enriquecimiento ambiental juega un mayor papel; entendido
como una metodología de manipulación del ambiente, que toma en cuenta
las necesidades físicas, sociales y del desarrollo de los animales. El
diseño de espacios e instalaciones tomando en consideración estas
necesidades animales y las necesidades de los seres humanos.
De esta manera
el enriquecimiento ambiental nos plantea cómo puede ser modificado el
medio ambiente en el que viven los animales en confinamiento
(cautividad) para su propio beneficio, logrando un incremento en las
oportunidades de realizar conductas relacionadas con dicho
enriquecimiento (descritos como enriquecimiento del comportamiento.-Shepherson
1993). Por lo tanto, el objetivo del
enriquecimiento es proveer un alojamiento en el cual se minimicen los
comportamientos anormales, se reduzca el miedo y el estrés
(especialmente a estímulos nuevos), se faciliten la adaptación a los
cambios en el medio, se minimice el aburrimiento y la apatía, así como
se reduzca la frustración. Logrando finalmente que los patrones de
comportamiento se asemejen, lo más cercano posible a los de sus
congéneres en vida silvestre (Nicol,1992;
Wemelsfelder ,1991; Gilloux et al, 1992; Duncan,1970)
© Néstor
Alberto Calderón Maldonado
Lecturas recomendadas:
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Coren, S.
CONVERSE CON SU
PERRO.
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