Néstor Alberto Calderón Maldonado   

           

 HOME   
  
CURRICULUM

SERVICIOS

Contacto
  

ENSAYO
APUNTES

ARTÍCULOS
ENTREVISTAS
NOVEDADES
EVENTOS
CONGRESOS

          

                  

   

 

     

 

 


 Néstor Alberto Calderón Maldonado

        Médico Veterinario Bioeticista

 

UNA RELACIÓN MUY ESPECIAL

“a propósito de las personas y los animales”

El estar vivos además de ser un privilegio, nos ofrece un sin fin de oportunidades para establecer relaciones: con nuestro entorno, con los demás y con nosotros mismos. Y en términos generales podríamos afirmar que cualquier relación puede ofrecernos cosas buenas, regulares y malas; puede hacernos crecer como seres humanos o en ocasiones convertirse en un verdadero problema.

Sin embargo lo que algunos investigadores afirman y lo que todos habremos comprobado en algún momento de la vida, es el valor del vínculo que se construye a través de estas relaciones y los sentimientos que despiertan en nosotros cuando el vínculo es profundo y duradero.

Sentimientos como el amor, la amistad, el compañerismo, el afecto, el respeto dan  sentido o significado a nuestras relaciones humanas; la pregunta lógica sería acerca del sentido de las relaciones con otras formas de vida, de la relación con los animales?  Una posible respuesta la  podríamos encontrar en las investigaciones, estudios y reflexión que sobre la relación con los animales podamos hacer, de la experiencia de compartir la vida con ellos, de las ventajas y riesgos que nos ofrece, así como de nuestros deberes y sus derechos.

Nuestros animales domésticos.

La relación con los animales es tan antigua como el hombre mismo, pero tal y como la conocemos ahora, es un poco más reciente; hablamos de 10 a 15 mil años cuando el hombre modificó su estilo de vida e incorporó la domesticación de plantas y animales para su sustento y compañía. Entre estas especies tenemos a los carnívoros domésticos el perro (Canis familiaris) y el gato (Felis catus), quienes han estado más cerca del hombre acompañándolo en sus actividades como en su sitio de vivienda y descanso.

Según el naturalista E. O. Wilson (1984) nuestro interés por los animales y por otros componentes del medio natural, podría tener unas raíces evolutivas muy profundas y firmemente establecidas. Esta Biofilia o amor por los animales expresa un respeto por la vida en cualquiera de sus formas y nos permite crear espacios de reflexión, discusión y trabajo en una dimensión ético-filosófica de tolerancia hacia las diferentes formas de relación que se puede dar entre el hombre y los animales; pero a la vez condiciona y limita respecto de su uso y trato.

En el caso de los perros y las gatos los usos y valoración que hemos dado a nuestra relación, ha pasado por diferentes momentos que van desde la divinización hasta la satanización, se ha visto al animal como deidad (bastet, anubis, etc), como objeto de belleza (exposiciones caninas y felinas); de consumo (carne y pieles); de valor comercial (venta de cachorros y gatitos en vitrinas);  de placer sexual (zoofilia y pornografía); de estatus social (ejemplares de pura raza); de fuerza laboral (perros policía), como agente causante de enfermedad (la rabia y otras zoonosis), como ser indeseable (paria y vagabundo), como miembro de la familia (mascota) y como un coterapeuta (terapia asistida por animales). Todas estas valoraciones han generado distintas formas de relacionarnos con los perros y los gatos, facilitando la obtención de beneficios o predisponiendo a riesgos y problemas de convivencia.

Es por esta razón que nos centraremos en una visión de la relación hombre - animal que potencie las ventajas y disminuya los riesgos, una relación que se base en la TENENCIA RESPONSABLE de estos animales, una relación que implique el conocernos y entendernos mejor. Costa Rica ha sido pionera en América Latina en el estudio de esta relación, en entender como nuestras actitudes hacia los animales sean silvestres o domésticos influye en su tenencia y en su bienestar.

Los riesgos.- 

Debido al vínculo que logramos establecer con nuestras mascotas será fundamental prevenir o disminuir los riesgos sanitarios (zoonosis .- enfermedades transmisibles que compartimos) especialmente mediante los cuidados veterinarios (desparasitación y vacunación), la alimentación y vivienda adecuados, el aseo frecuente y el ejercicio periódico.

Además, desde la elección de nuestra mascota, evitando compras o adopciones compulsivas, realizando una socialización y educación apropiadas a nuestra mascota se prevendrán problemas de comportamiento o conductas indeseables como la agresividad hacia las personas.

La SOCIALIZACIÓN empieza desde las tres primeras semanas de vida en los perros y la segunda en los gatos; durante este período los estímulos y experiencias que el animal tenga serán muy importantes en su desarrollo (deberán interactuar con sus hermanos y madre hasta la octava semana y luego con los miembros de la familia así como con otras especies). 

En el caso de los perros si logramos jerarquizarlos (que ocupen su lugar en la manada y reconozcan el liderazgo de las personas), si modulamos sus autocontroles (controlar sus reacciones,  sus esfínteres – para que aprendan donde y a que horas orinar o defecar-, si controlamos la intensidad y fuerza de su mordida evitaremos que dañe la ropa o nos lastime), finalmente iniciar un desapego (que logre separase de nosotros sin sufrir de ansiedad o angustia por nuestra ausencia) a partir del tercer mes, evitaremos futuros problemas de conducta logrando que sean animales menos agresivos y más sociables.

Las ventajas.- 

Partiremos de aceptar que la relación con nuestras mascotas nunca reemplazará las relaciones interpersonales, que la relación con nuestros animales de compañía es diferente y complementaria a las relaciones humanas.

En ese sentido se ha logrado demostrar que nuestros animales ofrecen un apoyo  afectivo (compañía, conversar), físico (caminar, correr, cepillar, bañarlos, acariciarlos), social (facilitar interacciones, aglomerar o agrupar en torno a ellos, seguridad) y espiritual (respeto por la vida, enfrentar la muerte y la perdida cuando fallecen). Son muchas las investigaciones y entidades que se encargan de investigar este vínculo hombre – animal, de igual manera se han publicado artículos, libros y revistas que demuestran científicamente todas estas ventajas.

La responsabilidad (nuestros deberes y sus derechos) .-  Al reconocer que estas mascotas son seres vivos y sensibles adquirimos un compromiso moral hacia su cuidado y bienestar. De la misma manera adquirimos el compromiso de promocionar y divulgar la TENENCIA RESPONSABLE DE LAS MASCOTAS que busca evitar el abandono de los animales (que agrava el problemas de la sobrepoblación de animales callejeros), evitar el maltrato y la crueldad hacia los animales, así como el sufrimiento innecesario.

Este compromiso es de todos y lo lograremos con hábitos muy sencillos: visita regular a nuestro médico veterinario, recogiendo los excrementos de nuestras mascotas evitando que queden en la vía pública, identificando a nuestro animal, sacándolo siempre con traílla o collar y empezando su socialización tempranamente para complementarla con una adecuada educación.

Finalmente es nuestra responsabilidad conocer nuestras leyes, en este sentido igualmente Costa Rica ha sido pionera en el desarrollo e implementación de leyes que protegen el medio ambiente y los animales, de la misma manera fue de los primeros países en emitir una ley de bienestar animal. Este desarrollo legal, ético y moral de la legislación Costarricense nos convoca a todos a una mejor relación con la vida, con la naturaleza y con los animales, nos compromete a
UNA TENENCIA RESPONSABLE DE LOS ANIMALES.

                     Néstor Alberto Calderón Maldonado      


 

 © conciencianimal.org - Design de Cyberteuteu (Site: PourTaPageWeb )